Ortopodología, biomecánica y estudio de la pisada en Ciudad Lineal, Madrid

Analizamos tu forma de caminar para cuidar tus pies y mejorar tu bienestar

La ortopodología es una de las áreas de la podología especializada en el análisis de la forma en la que apoyamos los pies, caminamos y nos movemos. A través de la exploración biomecánica, el estudio de la pisada y el análisis de la marcha, podemos identificar alteraciones que pueden influir en la salud de los pies, las rodillas y otras estructuras del aparato locomotor.

Nuestro objetivo es conocer cómo funciona cada paciente de manera individual para establecer, cuando sea necesario, las medidas preventivas o el tratamiento más adecuado.

Estudio biomecánico y análisis de la marcha

La biomecánica estudia el movimiento del cuerpo y la forma en la que diferentes estructuras trabajan conjuntamente durante actividades como caminar, correr o permanecer de pie.

Durante la valoración analizamos aspectos como:

  • La posición y movilidad de los pies y tobillos.
  • El apoyo plantar y la distribución de las presiones.
  • La alineación de las extremidades inferiores.
  • La movilidad de las articulaciones.
  • La forma de caminar y correr.
  • El comportamiento del pie durante las diferentes fases de la marcha.
  • La relación entre los pies, las rodillas, las caderas y el resto del aparato locomotor.

Este análisis nos permite detectar posibles alteraciones biomecánicas y comprender mejor el origen o los factores que pueden favorecer determinadas molestias.

Estudio de la pisada

El estudio de la pisada permite conocer cómo se distribuyen las cargas sobre los pies durante el apoyo y el movimiento.

Mediante diferentes pruebas y sistemas de análisis podemos valorar la distribución de las presiones plantares, los puntos de mayor carga y el comportamiento de cada pie durante la marcha.

No todas las personas tienen la misma forma de caminar ni necesitan el mismo tratamiento. Por ello, el estudio debe realizarse de manera individualizada, teniendo en cuenta las características físicas, la actividad diaria y deportiva y las necesidades de cada paciente.

¿Cuándo puede ser recomendable?

Una valoración biomecánica puede ser especialmente útil cuando existen:

  • Dolor en los pies, tobillos, rodillas, caderas o espalda.
  • Sobrecargas o molestias recurrentes al caminar.
  • Alteraciones en la forma de apoyar los pies.
  • Desgaste anormal del calzado.
  • Lesiones repetitivas durante la práctica deportiva.
  • Problemas relacionados con la marcha o la carrera.
  • Deformidades o alteraciones estructurales del pie.
  • Necesidad de prevenir sobrecargas y mejorar el confort durante la actividad física.

También puede realizarse como medida preventiva, incluso cuando no existe dolor, especialmente en personas que practican deporte de forma habitual.

Ortopodología: soluciones personalizadas

Cuando el estudio determina que existe una alteración susceptible de tratamiento, la ortopodología permite diseñar soluciones adaptadas a las características de cada paciente.

Entre ellas se encuentran las ortesis plantares personalizadas, conocidas habitualmente como plantillas, cuyo objetivo puede ser mejorar la distribución de las cargas, controlar determinados movimientos, favorecer una función más adecuada del pie y aumentar el confort durante la marcha.

Cada tratamiento debe diseñarse de forma individual, teniendo en cuenta no solo el pie, sino también la postura, la marcha, la actividad y las necesidades concretas de cada persona.

Una valoración global del paciente

El pie no funciona de manera aislada. Forma parte de una cadena biomecánica en la que intervienen el tobillo, la rodilla, la cadera y el resto del cuerpo.

Por este motivo, nuestro enfoque combina la exploración clínica, el análisis biomecánico, el estudio de la pisada y la observación de la marcha y la estática del paciente para obtener una visión global de su funcionamiento.

Conocer cómo caminas es el primer paso para cuidar cómo te mueves.

Una correcta valoración biomecánica nos ayuda a comprender mejor las necesidades de cada paciente y a plantear tratamientos personalizados orientados a mejorar el apoyo, el confort y la función del pie.

Estudia tu pisada. Analiza tu forma de caminar. Cuida tus pies.